jueves, 13 de octubre de 2011

Ya estamos aquí de nuevo

El pasado 29 de septiembre dimos comienzo a las clases de este nuevo curso 2011-2012. Gracias a todas las personas que asistieron pues entre todos pudimos crear un momento hermoso, cada uno aportó algo único y valioso.

Volvemos este año con energías e ilusiones renovadas, para seguir moviéndonos juntos. Desde la experiencia os podemos decir que el cuerpo es un portal de entrada hacia la maravilla de nuestro Ser y el Sistema de Centros de Energía nos ayuda a encontrar el camino.

Os invitamos a todos a venir a probar nuestras clases, y a los que ya formáis parte del grupo os animamos a continuar. Entre todos podemos hacer que una parte del mundo se mueva con más conciencia, un mundo de salud y bienestar a base de movimiento.

jueves, 7 de julio de 2011

Nos Vamos de Vacaciones!...

Ya han acabado las clases, pero volvemos en Septiembre con más y mejor! Que paséis todos un feliz verano...

miércoles, 22 de junio de 2011

Algunas Reflexiones Sobre la Meditación

Se habla mucho de la meditación y de sus beneficios pero a veces en nuestra cultura, focalizada en la consecución de objetivos concretos (y rápidos a ser posible) nos conduce a interpretar la meditación como una actividad más a incorporar en nuestra agenda para "conseguir" algo. Cuántos no hemos oido que  meditar es conseguir parar la mente y ahí nos lanzamos, a "esforzarnos" en parar la mente, un esfuerzo grande y normalmente inútil o frustrante.

No podemos provocar la meditación ni proponernos objetivos como en cualquier otra actividad mental o física. La meditación "sucede" con paciencia y perseverancia. Con receptividad abierta y aceptación plena ante todo lo que aparece en nuestra consciencia sin juzgar ni rechazar nada. Cuando permitimos que la mente se aquiete, ésta se va silenciando de manera natural.

Pero incluso permitir que la mente se aquiete puede resultar difícil. Para ello se requiere aquietar el cuerpo, de manera que la mente se aburre y acaba por aquietarse también. De ahí, la importancia de mantener una postura adecuada (podemos sentarnos en la posición de loto, o en una silla o sofa tocando con los pies en el suelo; lo importante es tener la espalda recta y estar cómodos) y la respiración. Y paciencia, paciencia y paciencia. El cuerpo se resistirá, también nuestros pensamientos se rebelarán contra la quietud pero perseverando suavemente, habrá un momento en que la meditación surgirá porque siempre ha estado ahí.

Existen diferentes "técnicas" de meditación que nos pueden ayudar a encontrar la mejor manera de familiarizarnos con la meditación pero no debemos olvidar que son sólo eso técnicas y que lo esencial es el estado de meditación. Ásí que experimenta por tí mismo! y no te contentes con lo que los demás digamos pues lo importante es la propia vivencia. Investiga, observa y persevera suavemente...

Recomendamos: Un buen libro: "Silencio Interior". Ensayo sobre Meditación. Emilio J. Gomez.

lunes, 20 de junio de 2011

Ejercicios para el Centro Coronario

Este centro simboliza la “antena” que nos comunica con lo que está por encima de nuestra persona y representa nuestro cuerpo espiritual o alma. Se le simboliza como una flor violeta de mil pétalos ubicada en el vértice de la cabeza y una llama dorada en el medio de la flor.

El mejor entrenamiento de este centro, es la práctica de la meditación, pero siempre es preferible desbloquear primero todos los centros para facilitar el flujo de la energía. Podemos realizar movimientos que nos ayuden a aflojar sobretodo el centro laríngeo para estar más abiertos a conectar con nuestro Yo superior. Conviene después, hacer dos o tres asanas de relajación, como la cobra o la torsión acostado.

Con el cuerpo ya preparado, nos sentamos en padmasana o en una postura similar y seguimos el siguiente esquema:

Primero, llevar la atención con la respiración al punto medio de la cabeza.

A continuación, subir al Centro Frontal usando las técnicas explicadas en el post sobre ejercicios para el Centro Frontal.

Finalmente, subir al Centro Coronario y :

1- Llevar la mirada lo más alto posible para visualizar este centro como si fuera un agujero en lo alto de la cabeza.
2-Visualizar una flor violeta de mil pétalos tapando este agujero (servirá de filtro para que sólo entren energías de alto número de vibraciones).
3-Visualizar en el medio de esta flor una llama dorada de 5 a 10 cm de altura.
4- Poco a poco esta llama se va alargando hasta que llegue al techo y lo sobrepase, subiendo hacia el cielo azul. Con la punta de la llama sube nuestra conciencia.
5- Frente a mí, visualizo lo que para mí simboliza lo Superior (un Maestro, mi Yo Superior, una luz, etc).
6- Puedo hacerle preguntas y esperar las respuestas sin fabricarlas desde el intelecto. Si no las recibo, tendré confianza en que me llegarán pronto.
7- Pondré las manos sobre mi Centro Cardíaco y visualizaré que la llama dorada empieza a bajar desde mi cabeza pasando por mi cuello hasta mi corazón bajo mis manos. Agradeceré la meditación realizada y terminaré bajando mis manos hasta mis rodillas colocándolas con las palmas hacia adelante. Frente a mí visualizo a un ser querido y le entrego la energía que sale por mis palmas, para que la use en su beneficio. Me convierto así en un canal de energía.

miércoles, 15 de junio de 2011

Ejercicios para el Centro Frontal

A este centro lo llamamos “el observador” porque desde aquí podemos observar sin juzgar, lo que pasa en nuestro interior o en el exterior. Además es el centro director puesto que en la base del cráneo se encuentran los centros nerviosos de todas las actividades de la persona, en lo orgánico, somático, emocional, relacional y mental. También desde allí podemos dirigir la energía de nuestro cuerpo cuando hacemos asanas o cuando estamos en meditación.

El trabajo del centro frontal permite el desarrollo de las actividades superiores de la mente como la intuición, la telepatía, la inspiración y la creatividad.

La forma de ejercitar el centro frontal en nuestra gimnasia, es empezar practicando asanas de todos los centros, todas las que hemos descrito en cada centro nos pueden servir. Estas posturas colocan la columna en posiciones articulares óptimas para la circulación de energía.

Una vez preparado el cuerpo, nos quedamos sentados en padmasana u otras posturas semejantes para iniciar la meditación. Centraremos la atención mediante la respiración en el punto medio de la cabeza y luego mandaremos la respiración y el calor a la frente. Hay tres actitudes que permiten ubicarnos bien en el Centro Frontal (podemos hacer las tres o una de ellas:

1) mirar el entrecejo con los ojos cerrados (poniendo los ojos bizcos).
2) Mandar la respiración y la energía a la frente visualizándola de color azul (sale por la frente una llama azul).
3) Cantar el OM para que resuene en la frente (podemos cantarlo 7, 14, o 21 veces, usando la misma nota o variándola y bajando el volumen hacia el final).

Después nos mantenemos en silencio un largo rato.

viernes, 3 de junio de 2011

El Cuerpo Habla

Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica. Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet (La Vanguardia, LaContra)

"CADA ÓRGANO DAÑADO RESPONDE A UN SENTIMIENTO"

¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?
Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy di#7;ferente.

Bueno, cada uno es cada cual...
Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?
Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos... Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?
Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.
Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.
Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

¿Y provoca un síntoma?
Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.
El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?
Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?
Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. "¿Desde cuándo?", le pregunté. "La primera vez estabas sola con mis hijos" "Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?" "Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada". Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.
Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños... todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?
No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?
Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?
No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: "No me respetan y me dejan de lado". Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización...

¿Lo adecuado para estar sano?
Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine... Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.
Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: "Lo que tengo es miedo", su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

lunes, 16 de mayo de 2011

Ejercicios para el Centro Laríngeo

Dedicamos este post a los ejercicios que sirven para equilibrar la energía del centro laríngeo, el representante del intelecto. Este centro abarca la zona del cuello y la cara, desde las clavículas y los omóplatos hasta las cejas y el occipital. Comprende las cervicales, la laringe, la faringe, la boca (lengua), ojos, nariz, la glándula tiroides y también la punta de los dedos. Algunas de las posturas o asanas que sirven para estimular este chakra y equilibrar su energía son:

Rotaciones de Cuello
Rota suavemente la cabeza en movimientos circulares muy lentos, primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda. Repite el ejercicio tres veces.


Elevación de Cabeza
Estirado sobre el suelo con la espalda apoyada y los brazos a lo largo del cuerpo con las palmas hacia arriba, eleva suavemente el cuello sin despegar los hombros del suelo, hasta ver la punta tus pies. Repite el ejercicio tres veces.

El Candelabro
Tumbado de espaldas al suelo, con los brazos paralelos al cuerpo, relajate y toma tres respiraciones profundas. A continuación, dobla las rodillas dirigiéndolas hacia el pecho, y poco a poco levanta las piernas hacia el cielo, hasta que queden colocadas en posición vertical, ayudándote con las manos colocadas en las caderas y los codos apoyados en el suelo. Mantente en esta posición unas cinco respiraciones. Deshaz entonces la postura.


El Arado
Haz de nuevo la postura del Candelabro y, una vez tengas las piernas elevadas hacia el cielo, lentamente comienza a bajarlas estiradas hacia detrás de tu cabeza, hasta que los dedos de los pies toquen al suelo, y manteniendo tus rodillas tan rectas como te sea posible. Mantente en esta postura unas cinco respiraciones y después deshazla.



El Pez
Estirado de espaldas en el suelo, con los brazos a lo largo del cuerpo y las palmas contra el suelo, coloca tus manos pegadas a tus caderas y suavemente apoyándote en los codos, arquea el pecho doblando el cuello muy lentamente hacia atrás hasta tocar el suelo con la coronilla. Matente en esta posición unas cinco respiraciones y después deshaz lentamente la postura.


(Imágenes extraidas del libro "Nueva guía de los chakras" de Anodea Judith)

domingo, 1 de mayo de 2011

Una Experiencia Inolvidable

¡¡Nuestro primer taller intensivo de Centros!!...Movimiento, masaje, asanas, meditación...Fue una experiencia inolvidable en un lugar mágico del Montseny (¡gràcies Farners!)...Y la gente, que grupo de Almas más hermosas y tremendamente poderosas...Ahí van unos poquitos de nuestros recuerdos...¡¡por LA UNIDAD!! :D))

jueves, 28 de abril de 2011

Ejercicios para el Centro Cardíaco

Seguimos con los posts dedicados al Yoga y los centros de energía. Hoy hablaremos del Centro Cardíaco, el chakra del corazón. Desde el punto de vista emocional/mental, el centro cardíaco es el centro del amor, los anhelos y las esperanzas. Se relaciona así con la vida afectiva, es decir, con lo que sentimos por las personas que nos rodean.Físicamente, se corresponde con el corazón y los pulmones, las manos y los brazos; la columna dorsal alta (omóplatos, clavículas, esternón, costillas) y la glándula timo.
A este centro de energía le corresponde el camino yógico del Karma Yoga. Algunas de las posturas o asanas que sirven para estimular este chakra y equilibrar su energía son:

Apertura de Torax
Coloca los brazos detrás de la espalda, uniendo las manos. Toma una respiración profunda y, con la exalación, dobla el torso suavemente por la cintura, dejando caer la cabeza y los hombros, y dejando los brazos elevados unidos por las manos y elevados hacia el cielo. Mantente tres o cuatro respiraciones en esta posición. A continuación, sube de nuevo tomando una respiración profunda y repite el ejercicio unas dos o tres veces.


El Pez
Tumbado de espaldas en el suelo, estira los brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia abajo. Haciendo fuerza suavemente con los brazos sube el torso lentamente, echando la cabeza hacia atrás y arqueando la espalda, hasta tocar el suelo con la cabeza si puedes. Respira profundamente manteniendo esta postura durante tres o cuatro respiraciones. Vuelve luego suavemente a la postura inicial.


La Cobra
Tumbada en el suelo boca abajo, flexiona los brazos con las palmas de las manos hacia el suelo a la altura de los hombros. Empuja suavemente contra el suelo con las manos mientras poco a poco vas estirando los brazos y elevando el torso y el abdomen. Apreta la zona pelvica contra el suelo y vigila no tensionar la zona lumbar. Tras dos o tres respiraciones, vuelve a la postura inicial.


(Imágenes extraidas del libro "Nueva guía de los chakras" de Anodea Judith)

martes, 15 de marzo de 2011

Ejercicios para el Centro Medio

Hoy hablaremos de los ejercicios que sirven para equilibrar la energía del Centro Medio. Este centro es el representante de nuestras emociones y a él le corresponden los órganos del sistema digestivo y los que se encargan de limpiar nuestro organismo: hígado, páncreas, vesícula. A este centro le corresponde el camino del Bakti Yoga (o yoga de la devoción). Aquí os dejamos algunas posturas o asanas para movilizar su energía:

El Leñador
Nos colocamos de pie con las piernas abiertas y ligeramente flexionadas. Tomando una inspiración profunda, levantamos los brazos curvando suavemente la espalda hacia atras, juntando las manos en un puño y con los brazos estirados por encima de la cabeza. A continuación, doblamos el cuerpo bajando la espalda y la cabeza, y metiendo los brazos entre las piernas, mientras repetimos el sonido "ah!". Usamos tanta fuerza y poder como nos sea posible. Repetimos el ejercicio unas diez veces.


Postura del Arco
Estirados boca abajo, con los brazos estirados a lo largo del cuerpo, la frente apoyada en el suelo, tomamos una respiración profunda. Doblamos las rodillas de forma que podamos coger los tobillos con las manos. Con la inspiración, subimos el pecho, la cabeza y las piernas, apretando hacia abajo con el sacro, y dejando que las manos tiren de los tobillos. Hacemos la postura suavemente para no forzar ni dañar la zona lumbar. Nos sostenemos en esta postura unos segundos y relajamos.

Punta de Lanza
Partiendo de una postura sentada, levantamos ambas piernas mientras nos reclinamos poco a poco hacia atras hasta que encontremos nuestro punto de equilibrio. Aquí nos sostenemos mientras mantenemos los grazos estirados paralelos al suelo. Mantemos la postura mientras nos es posible y luego relajamos.


Sacar Barriga
Sentados en el suelo con las piernas estiradas por delante, colocamos las manos junto a las caderas y haciendo presión contra el suelo, estiramos las piernas y levantamos el cuerpo dejando los talones apoyados. A continuación doblamos el cuello muy suavemente un poquito hacia atrás. Nos mantenemos en esta postura dos o tres respiraciones. A continuación, bajamos la pelvis y las piernas hasta quedar sentados, doblamos el cuello hacia delante tirando la barbilla suavemente hacia el pecho, y apoyamos las manos al lado de la cadera.


(Imágenes extraidas del libro "Nueva guía de los chakras" de Anodea Judith)

viernes, 25 de febrero de 2011

Ejercicios para el Centro Lumbo-Sacro

Seguimos con los posts dedicados al Yoga y los centros de energía. Esta vez, hablaremos del Centro Lumbo-Sacro. Este centro es el representante del cuerpo energético y el encargado de distribuir correctamente la energía por nuestro cuerpo fisico. Al hacerlo, el lumbo sacro nos hace sentir bien, nos da alegría, placer, sensualidad, deseos de vivir y de conectar con el mundo que nos rodea. Comprende la región lumbar de la columna vertebral, la parte inferior del abdomen desde el ombligo hacia abajo, abarcando así los órganos sexuales, las caderas, la pelvis, los cuádriceps, abductores, la parte anterior de las piernas y de los pies.

A este centro de energía le corresponde el camino yógico del Tantra Yoga. Algunas de las posturas o asanas que sirven para estimular este chakra y equilibrar su energía son:

Postura de la Diosa
Tumbado boca arriba de espaldas, toma una respiración honda y profunda y relájate. Flexiona las rodillas y deja que poco a poco se vayan abriendo cada una hacia un lado, que vayan cayendo hacia el suelo según su propio peso. No fuerces la postura y solo baja hasta donde te permita tu cuerpo, tomando mucha conciencia de la zona de la entrepierna y los musculos aductores. En esta postura, mantente respirando durante unos dos mínutos. Toma una respiración profunda y junta poco a poco las rodillas de forma lenta y sauve. Una vez juntas, ábrelas de nuevo al inspirar y ciérralas al expirar, y así cuatro o cinco veces, tomando conciencia en todo momento de tus piernas y tu pelvis.  



La Mecedora Pélvica
Estirada con la espalda contra el suelo, los brazos abiertos en cruz y las piernas dobladas, toma un par de respiraciones hondas y profundas. Inspira una vez más y con la espiración, balancea la pelvis hacia arriba apretando los pies con fuerza hacia el suelo y apoyando en el suelo ligeramente la parte baja de la espalda. Con la inspiración, relaja el cuerpo. Repite el ejercicio durante unos dos o tres mínutos.


Movimientos circulares de cadera
Colocada de pie, con las piernas ligeramente separadas y las rodillas un poco flexionadas, gira la cadera en circulo hacia un lado varias veces, primero en suaves círculos pequeños que cada vez irás haciendo más grandes. Repite el ejercicio girando después hacia el otro lado.


(Imágenes extraidas del libro "Nueva guía de los chakras" de Anodea Judith)

lunes, 31 de enero de 2011

Ejercicios de Yoga para el Centro Bajo

Durante las próximas semanas, vamos a ir publicando una serie de notas dedicadas al Yoga y los centros de energía. Empezaremos hoy por el chakra base. Como explicábamos en su día la hablar de este centro, se trata del chakra nos conecta con la tierra y se corresponde con el cuerpo físico, la supervivencia, la materia, nuestra fuerza y nuestra independencia en el mundo. Orgánicamente abarca la región del perineo y toda la parte posterior de las piernas, desde las nalgas y los isquiones hasta llegar a la planta de los pies. 

A este centro de energía le corresponde el camino yógico del Hatha Yoga. Os dejamos aquí algunas de las posturas o asanas que sirven para estimular este chakra y liberar su energía:

El Puente - Setu Bhandasana
Empezamos la secuencia estirados en el suelo boca arriba. Tomamos una respiración profunda, llenando abdomen, pecho y espalda. A continuación, doblamos las rodillas con los pies apoyados en el suelo, manteniéndolos paralelos y separados más o menos a la anchura de las caderas. Los brazos los mantenemos estirados en el suelo con las palmas hacia abajo. Con la siguiente inspiración, subimos piernas, gluteos y espalda, haciendo siempre fuerza con los pies, las piernas y los gluteos. Es importante repartir la fuerza entre el lado izquierdo y el derecho y no forzar la zona lumbar. El cuello lo mantenemos abierto, dirigiendo la barbilla ligeramente hacia el pecho. Con la espiración, bajamos lentamente la espalda vertebra a vertebra hasta apoyar los gluteos en el suelo. Repetimos la secuencia una segunda vez: inspirar mientras subimos, expirar mientras bajamos. Con la tercera inspiración, nos quedamos arriba respirando hondo dos o tres veces, visualizando como sube y baja el abdomen con la respiración y como nuestros pies nos sostienen y nos mantienen arraigados a la tierra. A continuación, con la expiración, bajamos lentamente vertebra a vertebra hasta colocar los gluteos de nuevo sobre el suelo y deshacemos totalmente la postura, estirando las piernas y los brazos y respirando relajadamente.


Apanasana
Consiste en llevar las rodillas una a una al pecho. Nos estiramos boca arriba en el suelo, relajados y hacemos una respiración profunda. Con la siguiente inspiración doblamos la pierna derecha recogiéndola con las manos, dejando la izquierda estirada en el suelo. Al espirar, atraemos la pierna hacia pecho. Nos quedamos en esta postura durante dos o tres respiraciones, poniéndo la atención en la zona del perineo. A continuación, con la siguiente inspiración estiramos lentamente la pierna sobre el suelo. Nos relajamos con las piernas y brazos abiertos y tomamos una respiración profunda. Repetimos la secuencia de nuevo, ésta vez doblando la pierna izquierda y dejando la derecha estirada. Recordar que los hombros deben permanecer siempre tocando al suelo, sin que se levante la espalda.


El Saltamontes - Shalabhasana
Estirados boca abajo, con las manos estiradas pegadas al cuerpo, tomamos una respiración profunda. A continuación, colocamos las manos debajo de las ingles y la barbilla apoyada en el suelo. Tomamos una respiración profunda y suavemente elevamos las dos piernas del suelo notando como se contraen los glúteos. Sobre todo, no hay que levantarlas demasiado para no dañar la zona lumbar. Respiramos arriba unos segundos y con la espiración bajamos las piernas y nos relajamos. Repetimos la secuencia tres veces.


La Pinza - Paschimottanasana
En posición sentada y con las piernas estiradas y el torso recto (haciendo un ángulo de 90 grados). Colocamos los brazos estirados a lo largo del cuerpo con las manos apoyadas en el suelo, los dedos dirigidos hacia los pies. Cogemos una inspiración y elevamos los dos brazos hacia el cielo, colocando la siempre espalda bien recta (como si un tubo conectara la cabeza con la zona del perineo) y el cuello abierto con la barbilla dirigida suavemente hacia el pecho. Con la expiración, nos doblamos lentamente desde las caderas, vamos bajando el cuerpo hasta apoyar el abdomen en las piernas, dirigiendo los brazos (aun estirados) hacia abajo hasta agarrar los pies (o los tobillos si no llegamos a los pies). Es importante que el descenso se haga como hemos dicho desde la cadera (no doblar la mitad de la espalda). Los brazos están relajados y sin tensión. La cabeza con la barbilla dirigida hacia el pecho (estirando ligeramente el cuello por detrás). En esta posición, con los pies (o tobillos) agarrados, respiramos lentamente, poniendo la atención en las expiraciones y en como con ellas se van estirando cada vez más los músculos de detrás de las piernas y de la zona baja (lumbar) de la espalda. Tras cuatro o cinco respiraciones largas y suaves, subimos lentamente los brazos y la espalda. Nos estiramos en el suelo boca arriba, con los brazos y pies estirados, y respiramos profundamente durante unos dos minutos, tomando conciencia del estado de todo nuestro cuerpo, en especial, de los pies, las piernas y los gluteos.


(Imágenes extraidas del libro "Nueva guía de los chakras" de Anodea Judith)